Sobre Asunción
Asunción, la 'Madre de Ciudades', es una de las capitales más antiguas de Sudamérica (1537) y quizás la más subestimada: una ciudad de ritmo amable a orillas del río Paraguay donde el guaraní suena en cada esquina —Paraguay es el único país americano genuinamente bilingüe—, el tereré (mate helado) se comparte en ronda a toda hora y la calidez de la gente desarma a cualquier viajero. El centro histórico guarda el Palacio de López iluminado sobre la bahía, el Panteón Nacional de los Héroes —réplica de Los Inválidos parisino—, la Casa de la Independencia y la Manzana de la Rivera. La Costanera, renovada, es el paseo del atardecer sobre el río con la silueta del Chaco enfrente. Loma San Jerónimo, el barrio pintado de colores con escalinatas y comedores populares, es el rincón más fotogénico. La gastronomía paraguaya merece el viaje: chipa recién horneada, sopa paraguaya (que es sólida, la broma nacional), vori vori, y un asado que compite con el argentino a mitad de precio —el Mercado 4, caótico y auténtico, y los bares de Loma San Jerónimo son las mejores escuelas. Asunción es además base para las estancias jesuíticas de Trinidad y Jesús (Patrimonio de la Humanidad, hacia Encarnación), el lago Ypacaraí con San Bernardino, y los pueblos artesanos: ñandutí en Itauguá, filigrana de plata en Luque. La mejor época: mayo-septiembre (20-28°C); el verano es sofocante (35-40°C). Presupuesto: PYG 250.000-600.000/día (€30-75), de las capitales más baratas del continente.