Sobre Bora Bora
Bora Bora es, para muchos, la isla más hermosa del mundo. Este atolón de la Polinesia Francesa, formado por un volcán extinto rodeado de una laguna turquesa irreal y un anillo de motus (islotes de arena), es el símbolo mundial del lujo tropical. El monte Otemanu, con sus 727 metros de roca volcánica negra emergiendo de la laguna, crea uno de los paisajes más fotografiados del planeta. Acá nacieron los bungalows sobre el agua, y los resorts como el Four Seasons, el St. Regis y el Conrad ofrecen la experiencia definitiva: despertarse sobre una laguna color esmeralda con rayas y tiburones de arrecife nadando bajo el piso de vidrio. Pero Bora Bora no es solo para lunas de miel de lujo: podés recorrer la laguna en excursiones de snorkel con mantarrayas, hacer un tour 4x4 por los cañones de la isla principal con vistas a la laguna, visitar los restos de cañones estadounidenses de la Segunda Guerra Mundial, o comer poisson cru (el ceviche polinesio con leche de coco) en Bloody Mary's, el restaurante más famoso del Pacífico Sur. La mejor época es de mayo a octubre (estación seca, 24-28°C); de noviembre a abril es más húmedo y caluroso. Se llega en vuelo de 50 minutos desde Papeete (Tahití) a un aeropuerto construido sobre un motu, con traslado en lancha al hotel. Presupuesto: es de los destinos más caros del mundo, XPF 30.000-100.000+/día (€250-850), aunque las pensiones familiares (pensions de famille) permiten conocerla por mucho menos.