Sobre Cusco
Cusco es la ciudad más fascinante de América del Sur, la antigua capital del Imperio Inca y la puerta de entrada a Machu Picchu, una de las Siete Nuevas Maravillas del Mundo. A 3.400 metros de altitud en los Andes peruanos, esta ciudad de 400.000 habitantes es un palimpsesto vivo de historia: las piedras perfectamente ensambladas de los edificios incas sostienen las iglesias barrocas que los españoles construyeron sobre ellas, creando una arquitectura única en el mundo que mezcla dos civilizaciones en cada esquina.
La Plaza de Armas es el corazón de la ciudad y el punto de partida de toda visita: la Catedral del Cusco, construida sobre el palacio del Inca Viracocha con piedras extraídas de la fortaleza de Sacsayhuamán, guarda en su interior una de las colecciones de arte colonial más valiosas de América. La iglesia de La Compañía de Jesús, frente a ella, compite en magnificencia con una fachada barroca que el papa Alejandro VII intentó sin éxito detener por considerarla demasiado suntuosa. El Qorikancha, el templo del Sol más importante del Imperio Inca, fue parcialmente destruido para construir sobre él el convento de Santo Domingo, y sus muros de piedra perfecta sobreviven como testimonio de la grandeza arquitectónica incaica.
El Valle Sagrado de los Incas, que se extiende a los pies del Cusco siguiendo el río Urubamba, alberga los mercados indígenas de Pisac y Chinchero, las terrazas agrícolas de Moray con su ingeniería hidráulica sorprendente, las salinas de Maras que llevan en funcionamiento más de 500 años, y las ruinas de Ollantaytambo, la única ciudad inca que sobrevivió completa a la conquista española y que sigue habitada hoy.
La gastronomía cusqueña es una revelación: el cuy al horno, la alpaca en sus diversas preparaciones, el rocoto relleno y la chicha de jora son experiencias culinarias que forman parte de una tradición de miles de años y que restaurantes de nueva generación como MAP Café o Cicciolina han actualizado con técnica contemporánea.