Sobre La Paz
La Paz es la capital más vertiginosa del mundo: un cañón andino entre 3.200 y 4.100 metros de altura donde un millón de personas viven colgadas de las laderas, con el nevado Illimani (6.438 m) presidiendo cada foto. La ciudad se recorre por el aire: Mi Teleférico, la red de transporte por cable más larga del mundo (11 líneas), convierte cada viaje al trabajo en un vuelo escénico —la línea roja hasta El Alto al atardecer, con la ciudad encendiéndose en el cañón, es de las experiencias urbanas más impactantes de América. Abajo, el casco histórico mezcla la iglesia de San Francisco con el Mercado de las Brujas, donde se venden fetos de llama, amuletos y ofrendas para la Pachamama entre puestos de yatiris (chamanes aymaras). El barrio de Sopocachi concentra la movida gastronómica —Gustu, del cofundador de Noma, puso a Bolivia en el mapa culinario mundial— y los viernes de soltero terminan en las peleas de cholitas luchadoras de El Alto, el espectáculo más surrealista del continente. En las afueras: el Valle de la Luna con sus agujas de arcilla, y la mítica Carretera de la Muerte, que hoy se baja en bicicleta de montaña —3.500 metros de descenso desde los nevados hasta los Yungas tropicales. A 90 minutos, el lago Titicaca con Copacabana y la Isla del Sol. La altura exige aclimatación: mate de coca, calma y paciencia los primeros días. Clima frío de montaña todo el año (5-18°C); la temporada seca va de mayo a octubre. Presupuesto: BOB 250-600/día (€33-80).