Sobre Manuel Antonio
Manuel Antonio es el destino natural más emblemático de Costa Rica y uno de los parques nacionales más visitados de América Central, una pequeña lengua de tierra en la costa del Pacífico de Costa Rica a 180 kilómetros de San José que concentra en apenas 1.500 hectáreas una biodiversidad extraordinaria: monos capuchinos y tití colorado que se acercan sin miedo a los visitantes, perezosos de dos y tres dedos que duermen colgados de los árboles, tucanes, lapas rojas, tortugas, cocodrilos en los estuarios y más de 350 especies de aves registradas. La combinación de selva tropical primaria y playas de arena blanca con aguas del Pacífico cálido y protegidas por arrecifes de coral hace de Manuel Antonio un destino sin equivalente en el continente.
El Parque Nacional Manuel Antonio tiene cuatro playas principales dentro de su perímetro: Playa Espadilla Sur, Playa Manuel Antonio, Playa Biesanz y Playa Gemelas, todas de arena blanca y aguas tranquilas ideales para el baño. Los senderos del parque, de 1 a 3 kilómetros, permiten avistamientos de fauna garantizados con un buen guía: los monos capuchinos son tan desinhibidos que se acercan a los visitantes en busca de comida (que no debe dárseles), y los perezosos son casi imposibles de ver sin la ayuda de un observador entrenado. La entrada al parque está limitada a 600 personas simultáneas para preservar el ecosistema.
El pueblo de Quepos, a 7 kilómetros del parque, es la base logística y el centro de vida de la zona: sus restaurantes de mariscos, sus tours de rafting en el río Naranjo, sus excursiones de pesca de altura y su ambiente relajado de pueblo costero costarricense complementan la experiencia natural del parque. La carretera que baja de Quepos a Manuel Antonio está bordeada de hoteles boutique colgados en la selva con vistas al Pacífico, desde albergues económicos hasta lodges de lujo con piscina infinity sobre el océano.