Sobre Marquesas
Las Islas Marquesas son la Polinesia más remota, salvaje y misteriosa: un archipiélago de montañas dramáticas que caen al mar sin lagunas ni arrecifes protectores, a 1.500 km de Tahití. Acá no hay turquesa de postal: hay acantilados de mil metros, valles profundos donde galopan caballos salvajes, y la energía (mana) de una cultura que sobrevivió al colapso demográfico y hoy renace con fuerza en sus tatuajes, tallas y danzas. Nuku Hiva, la mayor, guarda la bahía de Taiohae rodeada de picos, la catarata Vaipo (350 m, de las más altas del Pacífico) en el valle de Hakaui, y sitios arqueológicos con tikis y petroglifos entre banianos gigantes. Hiva Oa, la isla de los artistas, es donde eligieron morir Paul Gauguin y Jacques Brel —sus tumbas en el cementerio de Atuona miran al mar— y donde el tiki sonriente de Puamau vigila desde hace siglos. Fatu Hiva, sin aeropuerto, ofrece la bahía de las Vírgenes, considerada de las más bellas del mundo. El viaje clásico es a bordo del Aranui 5, el carguero mixto que reparte mercadería y pasajeros por las seis islas habitadas. El clima es cálido todo el año (24-30°C), algo más lluvioso de junio a agosto. Se llega en vuelo de 3,5 horas desde Papeete a Nuku Hiva o Hiva Oa. Presupuesto: XPF 15.000-35.000/día (€125-300); las pensiones incluyen comidas y excursiones a caballo o 4x4.