Sobre Nikko
Nikko, a dos horas al norte de Tokio en el tren Spacia, es uno de los conjuntos monumentales más ornamentados y espectaculares de todo Japón. El Santuario Toshogu, declarado Patrimonio UNESCO, fue construido en el siglo XVII para albergar los restos del shogun Tokugawa Ieyasu, el unificador de Japón. Sus edificios están cubiertos de lacas rojas, oros y más de 5.000 tallas decorativas, incluyendo los famosos monos de 'no escuchar, no ver, no hablar'. Los bosques de cedros milenarios que rodean el santuario crean un ambiente solemne y majestuoso. El lago Chuzenji, a 1.269 m de altitud, con las Cataratas de Kegon cayendo 97 metros a su lado, es el destino natural más bello de los alrededores de Tokio.