Sobre Niue
Niue es una de las naciones más pequeñas y singulares del planeta: una sola roca de coral elevado de 260 km² en medio del Pacífico, sin playas de arena pero con algo mejor —piscinas naturales talladas en el coral, cuevas catedralicias y el agua más transparente del mundo, con visibilidad de hasta 80 metros porque no hay ríos que arrastren sedimentos. Los chasms (grietas) son la marca registrada: Matapa Chasm, una piscina entre paredes verticales donde se bañaban los reyes; Limu Pools, acuarios naturales turquesa; y Togo Chasm, un oasis de arena y palmeras escondido entre pináculos de coral filoso al que se baja por una escalera de madera —uno de los rincones más surrealistas del Pacífico. De julio a octubre, las ballenas jorobadas pasan tan cerca del arrecife que se las escucha cantar desde la costa, y Niue es de los pocos países donde está permitido nadar con ellas. Los serpientes marinas katuali (inofensivas y endémicas), los delfines rotadores y el buceo en cuevas y arcos completan el menú acuático. En tierra: la hospitalidad de un país de 1.600 habitantes donde todos saludan, cangrejos de coco gigantes y cenas de uga (cangrejo) los domingos. Se llega solo desde Auckland (2 vuelos semanales, 3,5 horas). La mejor época es de mayo a octubre. Presupuesto: NZD 120-300/día (€70-170).