Sobre Rangiroa
Rangiroa es el segundo atolón más grande del mundo: un anillo de coral de 80 km de largo que encierra una laguna tan vasta que la isla de Tahití entera cabría adentro. Acá no hay montañas ni selva: solo motus de arena, cocoteros y un azul infinito en todas las direcciones. Es la meca mundial del buceo de corrientes: en el paso de Tiputa, dos veces al día, la marea empuja masas de agua oceánica hacia la laguna y con ellas entran cientos de tiburones grises, mantarrayas, delfines nariz de botella residentes y, en temporada, tiburones martillo. Los drift dives de Tiputa y Avatoru están entre los mejores del planeta. Para quienes no bucean, la Laguna Azul (una laguna dentro de la laguna, con agua color gema y tiburones bebé en la orilla), el snorkel en el acuario natural, y la única bodega de vino de atolón del mundo (Vin de Tahiti, con viñedos sobre coral) completan la experiencia. Los delfines de Tiputa saltan al atardecer frente al paso, un espectáculo diario gratuito. La mejor época es de mayo a octubre, aunque el buceo es excelente todo el año (agua a 26-29°C). Se llega en vuelo de 1 hora desde Papeete. Presupuesto: XPF 12.000-30.000/día (€100-250) en pensiones familiares; los resorts como el Kia Ora suben la cuenta.