Sobre Salvador de Bahía
Salvador de Bahía es la ciudad más africana de Brasil y una de las más apasionantes del continente, la primera capital colonial del Nuevo Mundo que ha conservado como ninguna otra ciudad su identidad cultural afrobrasileña y que hoy es uno de los grandes destinos del turismo cultural latinoamericano. Con 2,9 millones de habitantes en la bahía de Todos os Santos, Salvador fue durante casi tres siglos el corazón del comercio esclavista del Atlántico y de la traída de africanos —más de cuatro millones— que terminaron definiendo la cultura, la música, la religión y la gastronomía del nordeste brasileño.
El Pelourinho, el centro histórico de Salvador declarado Patrimonio de la Humanidad, es un barrio de casas coloniales de dos y tres pisos pintadas de amarillo, azul, rosa y verde que trepan por las laderas de la ciudad alta sobre la bahía. Sus plazas empedradas, sus iglesias barrocas —la São Francisco con su interior cubierto de oro es una de las más ricas de Brasil— y sus edificios restaurados albergan museos, escuelas de capoeira, bares de samba y restaurantes de comida baiana que representan la síntesis cultural más poderosa del Brasil colonial y africano.
La capoeira, el arte marcial que los esclavos africanos disfrazaron de danza para practicarla sin que los amos se dieran cuenta, tiene en Salvador su cuna y su templo. Los espectáculos del Grupo Capoeira Angola Pelourinho y del Mestre Bimba son experiencias que van más allá del turismo. El Candomblé, la religión de origen yoruba que los esclavos africanos adaptaron a Brasil mezclando sus orixás con los santos católicos, también tiene en Salvador su sede principal y sus terreiros (templos) son accesibles para los visitantes con respeto.
La gastronomía baiana, con el acarajé (buñuelo de frijol con camarón seco frente al mar), el vatapá, la moqueca de mariscos y el bobó de camarão, es una de las más sabrosas y originales de Brasil.