Sobre San Miguel de Allende
San Miguel de Allende es la ciudad más bella de México según los rankings internacionales que la coronan año tras año (Travel + Leisure la eligió mejor ciudad del mundo varias veces): un escenario barroco de callejones empedrados, fachadas en tonos terracota, ocre y rosa mexicano, y puertas antiguas que esconden patios con buganvilias, todo Patrimonio de la Humanidad. Su símbolo es la Parroquia de San Miguel Arcángel, una fantasía neogótica de cantera rosada cuyas torres —diseñadas por un albañil autodidacta inspirado en postales de catedrales europeas— se encienden de dorado al atardecer sobre el Jardín Principal, donde los mariachis compiten con las campanas. La ciudad es un imán de artistas desde los años 50, cuando el Instituto Allende atrajo a veteranos estadounidenses becados: hoy las galerías de la Fábrica La Aurora (una textilera convertida en centro de arte), los talleres de la calle Zacateros y una comunidad expat enorme le dan un aire cosmopolita único. La escena gastronómica es de las mejores del país: rooftops con vista a la Parroquia (Quince, La Azotea), restaurantes como Moxi de Enrique Olvera, y el mercado El Nigromante para lo auténtico. Cerca: el santuario de Atotonilco (la 'Capilla Sixtina de México'), las termas de La Gruta, y los viñedos y queserías del corredor a Dolores Hidalgo, cuna de la Independencia. Clima perfecto todo el año (15-28°C). Presupuesto: MXN 1.000-3.000/día (€50-150).