Sobre Vancouver
Vancouver es la ciudad donde la naturaleza salvaje y la vida urbana conviven como en ningún otro lugar: montañas de esquí a 30 minutos del centro, playas de arena en plena ciudad, y un bosque milenario —Stanley Park, 400 hectáreas de cedros gigantes— rodeado por el skyline de vidrio. El Seawall, el paseo costero ininterrumpido más largo del mundo (28 km), se recorre en bici bordeando el parque, las playas de English Bay y los barrios de False Creek. Granville Island es el corazón gourmet: su mercado público rebosa salmón salvaje, frutas de la región y puestos de todo el mundo. Gastown, el barrio original con su reloj de vapor y ladrillos victorianos, concentra la mejor coctelería; Chinatown es de los más antiguos de Norteamérica; y Kitsilano tiene la vibra playera-californiana. Cruzando el puente Lions Gate, North Vancouver ofrece el puente colgante de Capilano sobre un cañón de 70 metros y la cima de Grouse Mountain con osos rescatados y vistas infinitas. En invierno, Whistler —la estación de esquí más grande de Norteamérica— queda a dos horas por la escénica Sea to Sky Highway. Vancouver es además una de las capitales gastronómicas de América: el sushi es el mejor del continente (probá el aburi de Miku), y la escena de ramen, dim sum y mariscos refleja su alma pacífico-asiática. La mejor época: junio-septiembre (seco, 20-25°C); de noviembre a marzo llueve seguido pero la ciudad no pierde encanto. Presupuesto: CAD 120-300/día (€80-200).