Descripción
El paso fronterizo más famoso de la Guerra Fría conectaba el sector americano con el soviético, y fue escenario del momento más tenso de la división: en octubre de 1961, tanques estadounidenses y soviéticos se apuntaron mutuamente a metros de distancia durante 16 horas, con el mundo conteniendo la respiración. Hoy la caseta blanca con la famosa advertencia 'You are leaving the American sector' es una réplica para fotos y el entorno es abiertamente turístico — pero el lugar sigue valiendo la visita por el contexto: los paneles al aire libre (gratuitos) cuentan la historia de la frontera, y el museo Mauermuseum exhibe los inventos más increíbles usados para escapar al Oeste: autos con dobles fondos, globos aerostáticos caseros, hasta un mini submarino. A pocas cuadras, el tramo de muro de Niederkirchnerstraße y la Topografía del Terror completan el circuito de la Berlín dividida.