Descripción
El curanto en hoyo (del mapudungún: kurantu ‘pedregal’) es un método tradicional de cocinar alimentos originario del archipiélago de Chiloé, y que utiliza piedras calientes en un hoyo que se tapa con hojas de pangue y tepes. Los componentes fundamentales son los mariscos, las papas, junto con otras preparaciones tradicionales de la misma zona como el milcao y el chapalele, a las que se añaden carnes, embutidos y a veces crustáceos.
Forma parte de la gastronomía de Chile, y es uno de los platos más reconocidos de la cocina tradicional chilota cuya data más antigua de restos arqueológicos se remontaría a más de once mil años antes del presente en la isla Grande, existiendo también hallazgos de menor data en zonas del borde costero del Seno de Reloncaví, el mar interior de Chiloé y los canales patagónicos septentrionales. Además, gracias al flujo migratorio de fines del siglo XIX y principios del siglo XX, se difundió por el sur de ese país.
Aunque su preparación ha sido documentada en diversos relatos etnográficos desde el siglo XVI, tradicionalmente en la gastronomía del archipiélago de Chiloé se prepara al aire libre y recibe el nombre de «curanto en hoyo», pues está hecho en un pozo cavado en la tierra, aproximadamente de medio metro de profundidad; el fondo se cubre con piedras, que se calientan en una fogata. Cuando están al rojo vivo, se retiran los tizones y se comienza a colocar los ingredientes.