Descripción
El mercado al aire libre más famoso de España toma cada domingo por la mañana (y feriados) las calles que bajan de la plaza de Cascorro hacia el río: 3.500 puestos de ropa, antigüedades, discos, láminas, cueros y cachivaches imposibles, en una tradición que lleva más de cuatro siglos — el nombre viene del 'rastro' de sangre que dejaban las reses camino de los mataderos que hubo acá. La técnica correcta: llegá antes de las 11 para regatear tranquilo (a mediodía es una marea humana), bajá por la Ribera de Curtidores mirando los puestos, pero meteté en las calles laterales — plaza del General Vara del Rey para muebles y vintage, calle San Cayetano para cuadros y láminas — y en las galerías de anticuarios, que son donde aparecen los tesoros de verdad. Cuidá la billetera: es el paraíso de los carteristas. El cierre perfecto es el aperitivo en La Latina, que queda pegada: caña y tapa en la Cava Baja como manda la tradición dominical madrileña. Termina a eso de las 15 h.