Descripción
El artista británico Bruce Munro instaló más de 50.000 tallos de vidrio con luces solares sobre un área del tamaño de varias canchas de fútbol, a poca distancia de Uluru, inspirado en la imagen de semillas del desierto que germinan de golpe después de una lluvia inesperada — un fenómeno que él mismo presenció durante un viaje al centro de Australia en los años 90 y que tardó casi dos décadas en poder concretar como obra. Se inauguró en 2016 pensada como instalación temporal por unos meses, pero el éxito fue tan grande que se fue extendiendo año tras año, y hoy sigue funcionando como una de las experiencias nocturnas más buscadas de la zona. De noche, con Uluru como telón de fondo silencioso a la distancia, el campo entero se enciende en una paleta de colores que van cambiando lentamente, en un efecto que muchos describen como caminar entre un cielo estrellado invertido. Consejos: hay que reservar entrada con anticipación, generalmente combinada con algún paquete de cena o traslado desde Yulara; y el horario ideal es justo después del atardecer, cuando todavía queda algo de luz natural para ver a Uluru de fondo antes de que caiga la noche completa.