Descripción
El barrio más castizo de Madrid ocupa el trazado medieval de la ciudad —callecitas torcidas, plazas escondidas, iglesias con siglos encima— y es la capital mundial del tapeo. La liturgia es sagrada: los domingos, después del Rastro, La Latina entera se lanza a la calle Cava Baja, una calle corta con más de cuarenta bares y tabernas donde se va 'de cañas' saltando de puerta en puerta — huevos rotos en Lucio, tortilla en Juana la Loca, vermut en cualquier esquina. Entre bar y bar, el barrio regala rincones: la plaza de la Paja (la más linda del Madrid viejo, con el jardín escondido del Príncipe de Anglona), la basílica de San Francisco el Grande con su cúpula gigante y frescos de Goya, y las vistas desde el mirador de las Vistillas al atardecer. El nombre viene de Beatriz Galindo, 'La Latina', humanista y latinista de la corte de Isabel la Católica. Vení con hambre, sin plan y con ganas de caminar: es un barrio para perderse, no para tachar monumentos.