Descripción
El barco de guerra Vasa se hundió en su viaje inaugural en 1628, apenas 20 minutos después de zarpar y a poco más de 1.300 metros de distancia del puerto de Estocolmo, frente a una multitud de espectadores que había ido especialmente a verlo partir. La causa fue un error de diseño: el rey Gustavo II Adolfo había exigido tantos cañones y decoraciones en la parte superior del barco que quedó peligrosamente inestable, y una simple ráfaga de viento lo escoró hasta hacer entrar agua por los cañones abiertos. El barco permaneció en el fondo del mar Báltico durante 333 años hasta que fue rescatado en 1961, y se conservó de manera extraordinaria (más del 95% de su estructura es original) gracias a las aguas frías, oscuras y de baja salinidad del Báltico, que carecen del gusano de mar que normalmente destruye la madera hundida en otros mares. El museo se construyó literalmente alrededor del barco completo, hoy el único navío de guerra del siglo XVII que se conserva casi intacto en el mundo entero. Consejos: se puede recorrer el barco desde varios niveles distintos dentro del museo, cada uno mostrando una perspectiva diferente de su tamaño real.