La Plaza del Mercado de Wrocław (Rynek) es considerada la segunda más bella de Polonia, después de Cracovia. Sus cuatro lados están ocupados por casas burguesas de los siglos XIV al XVIII, con fachadas que van del gótico al barroco pasando por el renacimiento. El Ayuntamiento gótico, en el centro de la plaza, es uno de los más elaborados de Europa Central, con una fachada oriental de tracería gótica flamígera que es la imagen más reconocida de Wrocław.
La plaza alberga dos edificios auxiliares: la pequeña Casa de los Borrachos y la Casa de los Doncellas, separadas por el callejón donde los condenados a muerte recibían su último vaso de vino. Los restaurantes y cafés de los sótanos góticos de la plaza son los más populares de la ciudad para las noches de verano.