Descripción
El mercado más famoso de España abre sobre Las Ramblas detrás de su arco de hierro modernista desde 1840, aunque acá se vende comida desde el siglo XIII, cuando los payeses montaban puestos junto a la muralla. Adentro es un festival sensorial: pirámides de fruta, mostradores de mariscos brillando sobre hielo, jamones colgando por centenares, y los puestos de zumos de colores que se volvieron la foto obligada. La gracia está en comerlo, no solo en mirarlo: las barras del fondo son legendarias — El Quim de la Boqueria y el bar Pinotxo (el de Juanito, que atendió sonriendo 80 años) sirven de los mejores desayunos-almuerzo de la ciudad: huevos con chipirones, garbanzos con morcilla, gambas al ajillo, de pie y codo a codo con cocineros de la ciudad que vienen a comprar. Consejos: andá antes de las 12 para verlo funcionando como mercado de verdad y encontrar banqueta en las barras; los sábados a mediodía es intransitable. Cerrado los domingos. Los precios de la entrada son para turistas — meteté hasta el fondo, donde compra el barrio.