Descripción
Gràcia fue un pueblo independiente hasta 1897 y se nota: tiene escala de pueblo, orgullo propio y una vida de plazas única en Barcelona — la de la Vila con su torre del reloj, la del Sol para el atardecer y las cervezas, la de la Virreina con sus terrazas de iglesia de pueblo. Acá se vive en la calle: mercados de barrio (la Llibertat, modernista y auténtico), cines en versión original, teatros independientes, comercio de toda la vida y cero monumentos que tachar — la gracia de Gràcia es no hacer nada en particular. Dos excepciones gaudinianas: la Casa Vicens, la primera casa que construyó Gaudí (un capricho neomudéjar de colores), y el Park Güell, que queda justo arriba del barrio. El momento cumbre es la Festa Major de Gràcia, a mediados de agosto, cuando los vecinos compiten decorando sus calles con materiales reciclados y el barrio entero es una instalación de arte popular — si tu viaje coincide, es lo mejor que vas a ver en Barcelona. Llegá por Passeig de Gràcia hasta los Jardinets y subí caminando por la calle Gran.