Descripción
El corazón medieval de Barcelona es un laberinto de callejones, plazas escondidas y piedra gótica levantado sobre la Barcino romana — y las capas se ven: murallas romanas empotradas en edificios medievales, las columnas del templo de Augusto escondidas en un patio de la calle Paradís, y los restos de la ciudad romana bajo el museo de historia (MUHBA), que se visitan caminando sobre pasarelas. Los imperdibles: la catedral con su claustro de trece ocas (una por cada año de Santa Eulalia, la mártir patrona), la plaza Sant Felip Neri —la más conmovedora, con las cicatrices de una bomba de la Guerra Civil en la fachada—, la plaza del Rei, el puente neogótico de la calle del Bisbe (más nuevo de lo que parece: 1928), y la plaza Reial con sus palmeras y faroles diseñados por un joven Gaudí. Consejos: perdete sin mapa, que es la gracia; esquivá las horas centrales del día, cuando los grupos lo saturan; y de noche, iluminado y vacío, es puro cine. Vigilá los bolsillos, como en todo el centro.