Empezaron a construirla en 1577 y no la terminaron hasta 1758 — casi dos siglos de obra intermitente que explican por qué mezcla tantos estilos: la planta y los muros son renacentistas, mientras que la cúpula, agregada más de un siglo después, ya es puro barroco colonial. Es la catedral más antigua de Argentina en uso continuo, y por dentro guarda pinturas del pintor indígena cordobés Miguel de Tuquiri, uno de los pocos artistas nativos de la época colonial cuyo nombre real se conservó (a diferencia de la mayoría, cuyas obras quedaron anónimas). Está en la Plaza San Martín, el corazón absoluto de Córdoba desde su fundación en 1573, rodeada del Cabildo histórico y de la vida social cotidiana de la ciudad. Consejos: la entrada es libre y gratuita; y las tallas de ángeles con instrumentos musicales en la fachada, hechas por artesanos guaraníes traídos desde las misiones, son un detalle que casi nadie mira de cerca pero vale la pena.
Tips del viajero
La Catedral da a la Plaza San Martin, el corazon de Cordoba. Los cambios de guardia frente a la Catedral son un espectaculo colorido. En su cripta descansan varios heroes de la Independencia argentina.