Catedral de San Esteban, Viena
monumento

Catedral de San Esteban

Foto: Misiek2 · CC BY-SA 4.0

Descripción

El símbolo de Viena se reconoce a la distancia por su techo de más de 230.000 tejas de colores, dispuestas formando un mosaico gigante del águila bicéfala de los Habsburgo — un patrón tan elaborado que, visto desde el nivel de la calle, resulta casi imposible de apreciar completo, y solo desde los edificios más altos del centro se entiende el diseño real. Adentro cuelga la Pummerin, una de las campanas más grandes de Europa, fundida a partir de cañones turcos capturados tras el fracasado sitio otomano de Viena en 1683. Pero el dato que más sorprende a quien visita las catacumbas de la catedral es la costumbre funeraria de los Habsburgo: cuando moría un emperador, su cuerpo, su corazón y sus vísceras se enterraban por separado en tres lugares distintos de la ciudad —la Cripta de los Capuchinos para el cuerpo, la iglesia Augustiner para el corazón, y estas mismas catacumbas de San Esteban para las vísceras—, una tradición que se mantuvo durante siglos como forma de "repartir" simbólicamente al emperador entre distintos santuarios sagrados. Consejos: subir a la Torre Sur (343 escalones, sin ascensor) da la mejor vista del techo y de Viena entera; y las catacumbas se visitan solo con guía, en tours cortos que salen varias veces al día.
Ubicación en el mapa
Información
  • Destino: Viena
  • Selección editorial: Criterio del equipo de Paraviajeros, no promedio de reseñas de usuarios.
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