Descripción
Acá adentro está la escultura más famosa del Renacimiento, y la razón por la que hay que reservar entrada con semanas de anticipación: el David de Miguel Ángel, 5,17 metros de mármol blanco que el artista talló entre 1501 y 1504 a partir de un bloque que otros escultores habían dado por arruinado. Se lo pensó como símbolo político de la República de Florencia desafiando a los Médici, y estuvo casi 400 años a la intemperie en la Plaza de la Señoría (hoy hay una copia en su lugar) hasta que en 1873 lo trasladaron adentro para protegerlo. El pasillo de acceso, flanqueado por los "Prisioneros" inacabados del propio Miguel Ángel —figuras luchando por salir de la piedra sin terminar—, es de lo más teatral que vas a ver en un museo. Consejos: comprá entrada con horario online sin excepción (es de los museos con más lista de espera de Italia); llegá 10 minutos antes de tu turno.