Descripción
Esta plaza fue, durante siglos, el escenario de la política florentina en su versión más cruda: acá ejecutaron y quemaron al fraile Girolamo Savonarola en 1498, en el mismo lugar donde poco antes él había hecho arder libros y obras de arte en la "hoguera de las vanidades". Hoy funciona como un museo de escultura al aire libre y gratuito: la copia del David marca el lugar exacto donde estuvo el original, al lado el Perseo de Cellini sosteniendo la cabeza de Medusa bajo la Loggia dei Lanzi, y el Rapto de las Sabinas de Giambologna, tallado de un solo bloque de mármol sin planificación previa (una hazaña técnica que sorprendió a sus contemporáneos). Es el punto de encuentro natural de Florencia, con el Palazzo Vecchio de fondo. Consejo: la Loggia dei Lanzi, con techo, es un buen refugio con sombra en los días de calor sofocante del verano toscano, y las esculturas ahí se ven gratis a cualquier hora.