Descripción
A diferencia de las pirámides, hechas con bloques traídos de canteras, la Esfinge se talló directamente sobre un afloramiento de roca caliza que ya estaba en el lugar, lo que la convierte en la escultura monolítica más grande y antigua de Egipto: 73 metros de largo y 20 de alto, con cuerpo de león y cabeza humana que se cree representa al faraón Kefrén, constructor de la segunda pirámide de Giza. Sobre la nariz faltante circula el mito popular de que la volaron los soldados de Napoleón usándola de tiro al blanco en 1798, pero dibujos e informes europeos de décadas anteriores ya la muestran sin nariz — los registros históricos más aceptados hoy apuntan a un acto de iconoclasia religiosa del siglo XIV, cuando un sufí llamado Muhammad Sa'im al-Dahr la habría dañado deliberadamente por considerarla un ídolo. Entre sus patas delanteras hay una estela que cuenta cómo el futuro faraón Tutmosis IV, todavía príncipe, se quedó dormido a su sombra durante una cacería y soñó que la Esfinge le prometía el trono si la liberaba de la arena que la cubría casi por completo — al despertar, mandó excavarla. Consejos: se ve mejor de frente, desde la explanada este, con las pirámides de fondo; y suele estar rodeada de vendedores insistentes, lo mismo que el resto del complejo.