Descripción
El paseo más famoso de España corre 1,2 km del centro al mar sobre el cauce de un antiguo arroyo ('ramla' en árabe), y durante siglos fue el escenario donde Barcelona salía a verse: floristas, quioscos, cafés con historia y el gentío eterno que hizo decir a García Lorca que era 'la única calle de la tierra que desearía que no se acabara nunca'. Hoy, seamos francos, es la calle más turística de la ciudad y los locales la cruzan más que la caminan — pero sigue teniendo paradas que valen oro: el mercado de la Boqueria, el Gran Teatre del Liceu (la ópera, visitable), el mosaico de Miró en el pavimento del Pla de l'Os (uno de los tres regalos del artista a su ciudad), la fuente de Canaletes —donde celebra el Barça y donde, dice la leyenda, quien bebe vuelve a Barcelona— y el Palau Güell de Gaudí a metros, en la calle Nou de la Rambla. Consejos: caminala temprano a la mañana, cuando montan las flores y todavía es de los vecinos; evitá comer en sus terrazas (calidad-precio de emboscada) y vigilá el bolsillo siempre — es la zona de carteristas más activa de Europa.