Descripción
Carl Jacobsen, el mismo heredero de la cervecería Carlsberg que encargó la estatua de la Sirenita, donó a la ciudad de Copenhague su colección personal de arte antiguo en 1897, dando origen a este museo que hoy combina esculturas egipcias, griegas y romanas con una de las mejores colecciones de arte impresionista y postimpresionista francés fuera de Francia, con obras de Gauguin, Degas, Monet y Toulouse-Lautrec, entre otros. El edificio en sí es parte de la experiencia: un invernadero central bajo una cúpula de vidrio, con palmeras y una fuente, funciona como patio de descanso entre las distintas salas de exhibición, una idea poco común en museos de la época en que se construyó. La colección egipcia incluye piezas que van desde el Imperio Antiguo hasta la época romana, y es una de las más completas de los países nórdicos. Consejos: los domingos la entrada es gratuita, aunque eso también significa mucha más gente que el resto de la semana.