Revisado por Equipo Paraviajeros el 30/08/2026
El metro de Copenhague funciona sin conductor las 24 horas, los 7 días de la semana, algo poco común incluso entre las grandes capitales europeas, y conecta el aeropuerto con el centro en apenas 15 minutos por la línea M2. Pero lo que de verdad distingue a Copenhague es su infraestructura ciclista: hay más bicicletas que autos circulando por la ciudad, con carriles bici separados del tránsito en casi todas las calles importantes y puentes exclusivos para bicicletas y peatones, como el Cykelslangen ("la serpiente de bicicletas"), una pasarela elevada de color naranja que resuelve un cruce complicado del puerto solo para ciclistas. La tarjeta Rejsekort (o el pago con tarjeta de crédito directamente en molinetes y buses) unifica el pago en metro, tren y bus dentro del área metropolitana.
La Copenhagen Card combina transporte público ilimitado con entrada gratuita a más de 80 atracciones de la ciudad y sus alrededores, incluyendo varios de los palacios, museos y castillos mencionados en la sección de lugares turísticos, y conviene especialmente si se piensa visitar varias atracciones pagas en pocos días. El Ny Carlsberg Glyptotek y varios museos municipales tienen entrada gratuita los domingos, aunque eso también implica más gente que el resto de la semana.
Copenhague es la cuna de la "nueva cocina nórdica", un movimiento gastronómico que revolucionó la alta cocina mundial desde comienzos de los años 2000 dando protagonismo a ingredientes locales, de temporada y técnicas de fermentación tradicionales nórdicas, con el restaurante Noma (elegido mejor restaurante del mundo en varias oportunidades) como principal referente global de ese movimiento. En el día a día, el smørrebrød —una rebanada de pan de centeno abierta, cubierta con combinaciones de pescado, carnes frías, huevo o vegetales— es el almuerzo tradicional danés por excelencia, y el hot dog de carritos callejeros (pølsevogn) es la comida rápida más típica de cualquier esquina de Copenhague. El wienerbrew, la masa hojaldrada que en casi todo el mundo se conoce como "medialuna" o "danish", en realidad tiene su origen en técnicas traídas por panaderos austríacos en el siglo XIX, aunque los daneses la perfeccionaron tanto que hoy es sinónimo de repostería danesa en el resto del planeta.
Copenhague es una de las ciudades más caras de Europa para comer y salir, en línea con el costo de vida general de los países nórdicos; comprar en supermercados para algunas comidas ayuda bastante a estirar el presupuesto. La propina no es obligatoria ni esperada en restaurantes y bares, ya que el servicio suele estar incluido en el precio, a diferencia de la costumbre en gran parte de Europa. El verano tiene días larguísimos, con luz solar hasta pasadas las 22 horas en junio, mientras que en pleno invierno oscurece a media tarde, algo que sorprende bastante a quien no está acostumbrado a esas latitudes. El concepto de "hygge" —esa sensación de calidez, comodidad y bienestar compartido— no es solo una palabra de moda en redes sociales sino una forma de vida real para los daneses, visible en la cantidad de velas encendidas en bares y casas incluso durante el día.
Danes son los más felices del mundo según ONU. Hygge (confort acogedor) es un estilo de vida. Comida cara, comprar en supermercado ahorra mucho.