Esta península angosta entre dos brazos del lago Nahuel Huapi es, desde 1940, sinónimo de lujo patagónico gracias al Hotel Llao Llao, diseñado por el arquitecto Ezequiel Bustillo con piedra y madera locales para integrarse al paisaje — un incendio lo destruyó apenas terminado, y tuvo que reconstruirse casi de cero, esta vez con estructura de hormigón disimulada bajo la misma estética alpina original. El hotel, con su cancha de golf de 18 hoyos considerada una de las más lindas del mundo por la vista simultánea a los lagos Nahuel Huapi y Moreno, recibió a realeza europea, presidentes y celebridades desde su apertura. No hace falta hospedarse ahí para disfrutar la península: hay senderos públicos de bosque nativo, miradores gratuitos con la misma vista que pagan los huéspedes del hotel, y la pequeña Capilla San Eduardo, de piedra y tejas de alerce, es una parada obligada para quien recorre la zona. Consejos: el circuito Chico, un camino panorámico de unos 60 km que sale de Bariloche, pasa por la península y varios miradores gratuitos; y el bar del hotel Llao Llao acepta visitantes externos para tomar algo con la misma vista, sin necesidad de ser huésped.
Tips del viajero
El Circuito Chico (25 km en bicicleta o auto) pasa por Llao Llao. Hay un sendero de trekking facil hasta el Cerro Lopez que sale desde aqui. El Parque Municipal Llao Llao tiene acceso libre.
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