Descripción
Una de las plazas más grandes de Italia, la Piazza del Plebiscito está dominada por la Basílica de San Francesco di Paola, un templo neoclásico inspirado directamente en el Panteón de Roma, mandado a construir por el rey Fernando I de Borbón para cumplir una promesa hecha durante su exilio: si recuperaba el trono tras la caída de Napoleón, construiría una iglesia en agradecimiento. La plaza toma su nombre actual del plebiscito de 1860 en el que los napolitanos votaron masivamente por unirse al reino de Italia bajo Víctor Manuel II, poniendo fin a siglos de dominio borbónico. Dos estatuas ecuestres, de Carlos III y Fernando I, flanquean el espacio, y sobre uno de los adoquines del suelo hay una marca discreta que, según la superstición local, hay que pisar con los ojos cerrados y caminar en línea recta para tener buena suerte (casi nadie lo logra, dada la enorme extensión de la plaza). Consejos: la plaza está pegada al Palazzo Reale (ver siguiente lugar), así que conviene visitarlos juntos en la misma caminata.