Descripción
El salón de los madrileños durante cuatro siglos: esta plaza porticada de 1619, con sus 237 balcones mirando al centro, fue escenario de mercados, corridas de toros, coronaciones, autos de fe de la Inquisición y ejecuciones públicas — la historia entera de España pasó por acá. En el centro cabalga Felipe III en bronce, y la fachada más fotogénica es la Casa de la Panadería, cubierta de frescos mitológicos. Hoy es puro ambiente: terrazas, artistas callejeros, y el mercadillo navideño más tradicional de España en diciembre. El ritual gastronómico obligado está a metros, en la calle Cava de San Miguel y el arco de Cuchilleros: bajarse un bocadillo de calamares con una caña, la merienda madrileña por excelencia (los bares de la plaza son más caros; los de las calles de atrás, mejores). Desde el arco de Cuchilleros arranca el Madrid de los Austrias: callejeá hacia la plaza de la Villa y el mercado de San Miguel, todo a menos de cinco minutos. De noche, iluminada y medio vacía, es otra plaza — más señorial y fantasmal.