Descripción
Esta es la entrada principal y más monumental al pueblo amurallado, un pasaje en ángulo (un diseño defensivo deliberado que impedía a los atacantes cargar en línea recta contra la puerta) que esconde un detalle poco habitual: dentro del propio túnel de acceso, antes de llegar a la calle principal, hay una pequeña capilla dedicada a Nuestra Señora de la Piedad, revestida con azulejos del siglo XVIII que representan escenas de la Pasión de Cristo, así que cualquiera que entre al pueblo por esta puerta camina literalmente bajo un pequeño santuario religioso sin necesariamente notarlo si no mira hacia arriba. La combinación de función militar (una puerta fortificada en ángulo, parte del sistema defensivo de las murallas) con una función religiosa dentro del mismo pasaje es un ejemplo característico de cómo la arquitectura medieval portuguesa entrelazaba ambos aspectos de la vida cotidiana sin separarlos en espacios distintos. Es el punto de entrada que usa la gran mayoría de los visitantes que llegan en auto o bus turístico, ya que conecta directamente con el estacionamiento principal fuera de las murallas, así que suele ser también el primer contacto visual que tienen los turistas con el interior del pueblo. Consejos: vale la pena detenerse un momento dentro del propio pasaje para ver los azulejos de la capilla antes de seguir hacia la Rua Direita, un detalle que la mayoría de los visitantes pasa de largo apurados por entrar al pueblo.