Descripción
Esta calle empedrada, angosta y en pendiente, atraviesa el pueblo de punta a punta desde la Puerta de la Villa hasta el castillo, y concentra la mayoría de las tiendas, galerías de arte y bares diminutos que le dan a Óbidos su carácter de pueblo-vitrina, cuidado casi como un decorado permanente gracias al turismo que sostiene buena parte de su economía actual. Su souvenir más asociado es la ginjinha (o simplemente "ginja"), un licor dulce de guindas que en Óbidos tiene una tradición particular: se sirve en pequeños vasitos comestibles hechos de chocolate, para poder tomarse el trago y después comerse el propio recipiente, una costumbre local que se popularizó como atracción turística y que hoy prácticamente todos los locales de la calle ofrecen en alguna variante. Dos eventos anuales transforman por completo el ambiente de esta calle y de todo el pueblo: el Mercado Medieval de Óbidos, en verano, donde vecinos y comerciantes se visten con trajes de época y recrean escenas y oficios medievales; y la Villa Navideña de Óbidos, en diciembre, que convierte el pueblo entero en un pueblo temático de Navidad con decoración, pistas de hielo y mercados artesanales. Consejos: probar la ginjinha en vasito de chocolate es casi un ritual obligado, se consigue en varios locales a lo largo de toda la calle; y si se visita durante el Mercado Medieval o la Villa Navideña, conviene reservar alojamiento con mucha anticipación, ya que el pueblo se llena por completo en esas fechas.