Descripción
El rey Christian IV construyó esta torre en 1642 como observatorio astronómico, y todavía hoy es el observatorio más antiguo de Europa que sigue en funcionamiento, aunque ya no con fines científicos profesionales. Lo más particular de la torre no es lo que se ve desde arriba sino cómo se llega hasta ahí: en lugar de una escalera convencional, un pasillo en espiral de 209 metros sube en pendiente suave hasta la cima, una solución de diseño que, según cuenta la tradición local, permitía que el propio rey subiera a caballo o en carruaje sin necesidad de caminar. La leyenda más repetida asegura que el zar Pedro el Grande de Rusia subió efectivamente a caballo por esa rampa durante una visita en 1716, aunque la seguidilla de anécdotas alrededor de esa historia varía según quién la cuente. La torre está conectada directamente con la Iglesia de la Trinidad, construida en el mismo complejo original. Consejos: la rampa en espiral no tiene escalones, así que se puede subir cómodamente incluso con carritos de bebé o dificultades para subir escaleras tradicionales.