Westerplatte es el lugar donde comenzó la Segunda Guerra Mundial. El 1 de septiembre de 1939 a las 4:45 de la madrugada, el acorazado alemán Schleswig-Holstein abrió fuego contra la guarnición polaca de 182 soldados apostada en esta pequeña península. Durante 7 días, los polacos resistieron el ataque de miles de soldados alemanes antes de rendirse, convirtiéndose en símbolo de resistencia ante la agresión nazi. El Monumento a los Defensores de la Costa, inaugurado en 1966, es el más importante de la memoria de la guerra en el norte de Polonia.