Descripción
El palacio real en uso más antiguo de Europa es el hermano sevillano de la Alhambra — y para muchos, su interior mudéjar la iguala: el Palacio de Pedro I (1364) es la paradoja más bella de España, un palacio de estética islámica construido por un rey cristiano con artesanos de Granada, donde las yeserías proclaman en árabe la gloria de Alá y de 'don Pedro' a la vez. El Patio de las Doncellas con su alberca, el Salón de Embajadores bajo la cúpula dorada de media naranja, y el Patio de las Muñecas concentran siglos de refinamiento. Alrededor, cada época sumó capas: los baños de María de Padilla (esa cisterna gótica sumergida que hipnotiza), el palacio gótico de Alfonso X, los salones renacentistas — y los jardines, un paraíso de azulejos, pavos reales, la Galería de Grutesco y el estanque de Mercurio, escenario de los jardines de Dorne en Juego de Tronos. Sigue siendo residencia oficial: cuando los reyes visitan Sevilla, duermen arriba. Consejos: entrada online con semanas de margen (cupos limitados); primera hora o última para menos gente; mínimo 3 horas con jardines.