Balneario Széchenyi, Budapest
experiencia

Balneario Széchenyi

Foto: Guillaume Baviere from Uppsala, Sweden · CC BY 2.0

Descripción

Budapest se asienta literalmente sobre un centenar de manantiales termales naturales —una rareza geológica que ninguna otra capital europea comparte a esta escala— y el Balneario Széchenyi, inaugurado en 1913, es el más grande y más visitado de todos los balnearios termales de Europa, con más de una docena de piscinas interiores y exteriores que superan los 30 metros de temperatura natural, alimentadas por dos pozos perforados a más de mil metros de profundidad. Su edificio neobarroco de fachada amarilla, con estatuas, columnas y cúpulas, tiene más aspecto de palacio que de balneario público, y la imagen de jubilados jugando al ajedrez sentados en tableros flotantes en medio del vapor de las piscinas exteriores se volvió una de las postales más compartidas de toda Hungría. Los húngaros tienen con estos baños una relación que va mucho más allá del turismo: forman parte de la vida social y de salud cotidiana desde hace generaciones, con socios que van varias veces por semana igual que otros van al gimnasio. Consejos: conviene llevar malla, ojotas y toalla propias (se pueden alquilar, pero sale más caro); las entradas por la mañana temprano en día de semana tienen mucha menos gente que los fines de semana; y las noches de "Sparty" (fiesta nocturna con DJ dentro de las piscinas) son un evento aparte, pensado para un público bastante distinto al del día.
Ubicación en el mapa
Información
  • Destino: Budapest
  • Selección editorial: Criterio del equipo de Paraviajeros, no promedio de reseñas de usuarios.
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