Descripción
Su techo es lo primero que llama la atención: un mosaico de tejas de cerámica Zsolnay de colores vivos, verde, amarillo y azul, dispuestas en patrones geométricos que no se parecen a ningún otro techo de iglesia en Europa central. Se llama así en honor al rey Matías Corvino, el monarca húngaro más recordado del siglo XV, que se casó dos veces en este mismo templo — y no por casualidad: durante siglos fue la iglesia de coronación oficial de los reyes húngaros, incluidos los últimos monarcas Habsburgo coronados como reyes de Hungría, Francisco José I en 1867 y Carlos IV en 1916. Durante la ocupación otomana de Hungría en los siglos XVI y XVII, los turcos la convirtieron en mezquita, y todavía hoy se conservan restos de decoración islámica descubiertos durante restauraciones del siglo XIX, un capítulo poco conocido de la historia del edificio. Consejos: la entrada es paga y se puede combinar con el acceso a la torre para ver el techo de cerca; y conviene visitarla temprano en la mañana, antes de que lleguen los grupos que recorren el Bastión de los Pescadores justo al lado.