A diferencia del Cerro Campanario o el Catedral, este cerro se sube desde el mismo centro de Bariloche, lo que lo convierte en la excursión de medio día más fácil de encajar en cualquier itinerario: hay teleférico, una aerosilla más económica, o un sendero de trekking de un par de horas para quien prefiere el esfuerzo. Arriba, el Confitería Cerro Otto Giratorio hace honor a su nombre: el salón completo gira lentamente sobre su eje mientras se toma un café o se almuerza, completando una vuelta panorámica de 360° sobre el lago Nahuel Huapi y la ciudad entera sin moverse de la mesa. En invierno también funciona como centro de esquí de fondo y trineos tirados por perros, una rareza poco conocida fuera de la zona. Consejos: si el presupuesto no da para el restaurante giratorio, la terraza de arriba tiene la misma vista de forma gratuita; y el sendero de subida a pie, aunque exigente, es gratuito y muy transitado, no hace falta guía.
Tips del viajero
Ideal para ir al atardecer. En invierno se puede esquiar en su falda. El teleferico cierra con mal tiempo. Hay un restaurante en la cima con buena relacion calidad-precio.
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