Descripción
El monumento que corona esta colina, construido entre los años 114 y 116 de nuestra era, honra a Filopapo, un príncipe exiliado del antiguo reino de Comagene (en la actual Turquía) que terminó convirtiéndose en un ciudadano ateniense tan querido y respetado que la ciudad le dedicó este monumento funerario tras su muerte, un gesto poco común hacia alguien que ni siquiera había nacido griego. Desde esta colina, frente a frente con la Acrópolis pero sin las multitudes que se acumulan en ella, se obtiene lo que muchos fotógrafos y guías locales consideran la mejor vista posible del Partenón, especialmente al atardecer, cuando la luz dorada ilumina la piedra del templo desde el ángulo opuesto al que ven la mayoría de los turistas que están arriba. A media ladera, una estructura excavada en la roca conocida popularmente como "la Prisión de Sócrates" alimenta desde hace siglos la leyenda de que aquí pasó sus últimos días el filósofo antes de ser ejecutado, una asociación que casi con certeza no tiene base histórica real pero que sigue siendo repetida por su valor simbólico y narrativo. La colina en sí, cubierta de senderos entre pinos y sin apenas construcciones modernas a la vista, ofrece un contraste tranquilo y verde frente al ajetreo del centro de Atenas a pocos minutos caminando. Consejos: subir al atardecer es la recomendación más repetida por locales y guías, tanto por la luz como por la vista de la Acrópolis iluminándose; y el sendero es gratuito y de acceso libre, sin ningún boleto necesario a diferencia de la Acrópolis misma.