Revisado por Equipo Paraviajeros el 26/06/2026
Atenas tiene un metro de 3 líneas (verde M1, roja M2, azul M3) que conecta la mayoría de los sitios turísticos y llega directo al aeropuerto por la línea azul, un trayecto de unos 40 minutos desde el centro. La construcción del metro, en los años previos a los Juegos Olímpicos de 2004, sacó a la luz tal cantidad de hallazgos arqueológicos que varias estaciones (sobre todo Syntagma y Acrópolis) exhiben directamente en los andenes las piezas encontradas durante las propias excavaciones, convirtiendo el simple hecho de tomar el metro en una mini visita a un museo. El tranvía conecta el centro con la costa y las playas del sur de la ciudad, y buses y trolebuses completan la red en zonas sin cobertura de metro. La tarjeta ATH.ENA Card, recargable, unifica el pago en todos los medios de transporte.
La entrada combinada de sitios arqueológicos (válida 5 días) cubre Acrópolis, Ágora Antigua, Ágora Romana, Cerámico, Templo de Zeus Olímpico y Biblioteca de Adriano, entre otros, y sale bastante más barata que pagar cada sitio por separado si se van a visitar varios. Los ciudadanos de la Unión Europea menores de 25 años entran gratis a la mayoría de los sitios arqueológicos y museos estatales, y todos los visitantes (sin importar nacionalidad) tienen entrada gratuita el primer domingo de mes entre noviembre y marzo. Reservar la entrada a la Acrópolis online con horario asignado evita la fila más larga de toda la ciudad en temporada alta.
El souvlaki y el gyros (carne asada en pan de pita con papas, tomate y salsa tzatziki) son la comida callejera más popular y económica de toda la ciudad. La moussaka (budín de berenjenas, papa y carne con bechamel) y la ensalada griega con feta son platos centrales de cualquier taverna tradicional. El café griego, espeso y servido en tacitas pequeñas, se toma con calma y forma parte del ritmo social cotidiano, mientras que el ouzo, licor anisado, suele acompañarse con mezze (pequeños platos para compartir) en las tabernas más tradicionales.
El verano ateniense puede ser extremadamente caluroso, con temperaturas que superan fácilmente los 35°C; visitar los sitios arqueológicos a primera hora de la mañana, antes de las 9, es la única forma real de evitar tanto el calor extremo como las multitudes. Grecia usa el euro y la propina de un 5-10% es habitual pero no obligatoria. El griego usa su propio alfabeto, distinto del latino, aunque la señalización turística casi siempre incluye transliteración en caracteres latinos. Atenas es una ciudad segura para caminar, aunque como en cualquier destino turístico conviene cuidarse de carteristas en el metro y en las zonas más concurridas como Monastiraki y Plaka.
Propina 5–10%. Atenas Card para museos. Los restaurantes junto al Partenón suelen ser caros y mediocres. Explorar barrios locales.