Descripción
Cuando un grupo de turistas checos volvió maravillado de la Exposición Universal de París de 1889, donde acababan de inaugurar la Torre Eiffel, decidieron que Praga necesitaba su propia versión — y en 1891, para la Exposición de Jubileo de esa misma ciudad, construyeron esta torre mirador que es, literalmente, una réplica a escala reducida (apenas una quinta parte de la altura original) de la torre parisina, con la misma estructura reticulada de hierro. Se sube en funicular desde la base de la colina, un sistema que funciona ininterrumpidamente desde el mismo año de la inauguración de la torre, atravesando un parque frondoso que en primavera se llena de árboles de manzano en flor, uno de los paisajes más fotografiados de Praga en esa época del año. En la ladera también se conserva el "Muro del Hambre", una fortificación medieval que, según la tradición popular (nunca confirmada del todo por los historiadores), el rey Carlos IV mandó construir en el siglo XIV como obra pública para darle trabajo remunerado a los praguenses pobres durante una hambruna, más que por necesidad defensiva real. Consejos: el funicular está incluido en el mismo boleto del transporte público de Praga, no hace falta entrada aparte para subir la colina; y la torre mirador en sí tiene entrada paga separada, con una vista de 360° que en días despejados llega hasta las montañas en el horizonte.