Descripción
La cúpula roja que domina el horizonte de Florencia —la más grande del mundo hecha de ladrillo, sin usar andamios internos— es la obra que definió el Renacimiento: Filippo Brunelleschi la resolvió en 1436 con un sistema de doble cascarón y ladrillos en espiga que nadie había usado antes, y que hasta hoy sigue siendo estudiado por ingenieros. La fachada de mármol blanco, verde y rosa que ves ahora es en realidad del siglo XIX (la original quedó inconclusa durante 500 años). Adentro, el interior es sobrio comparado afuera, pero subir los 463 escalones hasta la linterna de la cúpula regala la mejor vista de Florencia, con el techo pintado del Juicio Final pasando a centímetros tuyos. Consejos: la subida a la cúpula se reserva con horario fijo, agotá turnos con anticipación; la entrada a la catedral en sí es gratis, pero la cúpula, el campanario y el baptisterio se pagan en una entrada combinada.