Descripción
El mercado cubierto de hierro y vidrio que Florencia inauguró en 1874 —contemporáneo de las grandes galerías comerciales europeas— tiene dos pisos con personalidades opuestas: abajo, el mercado tradicional de siempre, con carnicerías, quesos toscanos y el infaltable lampredotto (el sándwich de callos que es comida callejera típica florentina desde hace siglos); arriba, un food hall moderno con puestos de pasta fresca, trufa, vinos y helado artesanal, abierto hasta la medianoche. Es el lugar perfecto para probar de todo sin comprometerse a un restaurante: una porción acá, un vaso de vino allá. Consejos: el piso de abajo cierra a la tarde (horario de mercado tradicional), el de arriba sigue de noche; y si vas cerca de San Lorenzo, aprovechá para recorrer el mercado de artesanías y cuero que rodea la zona.