Descripción
De las murallas que rodearon Cracovia con 47 torres y 3 km de piedra queda la mejor parte: la puerta de San Florián —el arranque de la Ruta Real, con su torre del siglo XIV— y la Barbacana, el fortín circular de 1498 que es el mejor conservado de Europa: siete torreones, muros de tres metros de espesor y 130 troneras que nunca llegaron a usarse en serio, porque la artillería volvió obsoleto el diseño casi al estrenarse. El resto de las murallas se demolió a principios del XIX y en su lugar se plantaron los Planty, el anillo de parques de 4 km que hoy abraza todo el casco antiguo — el paseo más agradable de la ciudad para ir de un punto a otro bajo los árboles, con bancos, fuentes y monumentos a cada paso. El plan redondo: entrar al casco viejo como los reyes — Barbacana, puerta de San Florián y calle Floriańska derecho al Rynek. En el tramo de muralla junto a la puerta, los pintores locales cuelgan y venden sus cuadros como hace décadas: la galería de arte al aire libre más antigua de Cracovia. La Barbacana se visita por dentro en temporada (abril-octubre).