Descripción
El museo más grande y visitado del mundo fue palacio de los reyes de Francia durante seis siglos, y esa escala explica todo: 35.000 obras exhibidas en 14 km de salas — verlo 'todo' llevaría meses. La santísima trinidad (Gioconda, Venus de Milo, Victoria de Samotracia) concentra a las multitudes, pero los momentos que se recuerdan suelen ser otros: los toros alados de Mesopotamia, la Libertad guiando al pueblo de Delacroix, las salas del apartamento de Napoleón III, La encajera de Vermeer. Estrategia imprescindible: entrada online con horario sí o sí; entrá por la puerta de los Leones o por el Carrousel (menos fila que la pirámide); elegí UN ala y perdonate el resto — el museo entero no existe, existen tus tres horas. Los miércoles y viernes abre hasta las 21: la visita nocturna es otra experiencia, con salas casi vacías. La pirámide de Pei, escándalo en 1989 y símbolo hoy, es gratis desde afuera y espectacular de noche, reflejada en los estanques. Salí por el jardín de las Tullerías hacia la Concorde: el eje monumental de París arranca exactamente acá.