Descripción
La capilla que Luis IX —San Luis— construyó en solo siete años para guardar la corona de espinas es el gótico llevado a su límite lógico: paredes que desaparecen y se vuelven pura vidriera. El piso de arriba es uno de los espacios más asombrosos de Europa: 15 ventanales de 15 metros con 1.113 escenas bíblicas — 600 m² de vitrales del siglo XIII, dos tercios originales, que envuelven al visitante en luz de colores; el efecto en un día soleado arranca exclamaciones en todos los idiomas. La reliquia costó tres veces más que la capilla entera (hoy la corona se venera en otro lado tras el incendio de Notre-Dame). Consejos: es chica y el cupo limitado — entrada online con horario, y elegí un día o un rato de sol, que la experiencia depende de la luz; con la entrada combinada visitás también la Conciergerie de al lado, la prisión de María Antonieta. Los conciertos de música clásica a la luz de las velas, casi todas las semanas, son la manera más mágica de verla. Está dentro del Palacio de Justicia de la Île de la Cité (control de seguridad tipo aeropuerto), a cinco minutos de Notre-Dame.