Descripción
El teatro más suntuoso del mundo es la obra de un desconocido de 35 años que ganó el concurso de Napoleón III: Charles Garnier inventó para la ocasión un estilo propio — mármoles de todos los colores, oro sobre oro, la Gran Escalera pensada como escenario donde el público era el espectáculo, y el foyer que deja pálido al de Versalles. La emperatriz Eugenia, desconcertada, le preguntó qué estilo era ese: 'Es estilo Napoleón III, majestad', contestó Garnier, y quedó bautizado. Abajo del edificio hay de verdad un lago subterráneo (los bomberos entrenan buceo ahí), el detalle que inspiró al Fantasma de la Ópera de Leroux; arriba, el techo de la sala lo pintó Chagall en 1964 — catorce escenas de óperas flotando en colores, escándalo entonces, maravilla hoy. La visita libre o guiada recorre escalera, foyers y la sala (si no hay ensayo); mejor todavía: sacá entrada a un ballet — hay ubicaciones económicas y ver el teatro encendido en función no se compara. La azotea esconde colmenas cuya miel se vende en la boutique. Enfrente, el café de la Paix y las Galeries Lafayette a tres cuadras completan el paseo de la 'grande dame' de París.